Jueves 11 de marzo de 2010
En más de mil doscientas obras pictóricas de gran valor cifró
Enrique Valdivieso, Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de
Sevilla, el feroz expolio llevado a cabo por los franceses durante la Guerra
de la Independencia. Se refirió al mariscal Soult, gobernador de Sevilla,
como el máximo responsable de los desmanes ejecutados, en este sentido, por
el ejercito invasor. Refirió que, al tratarse de ciudades españolas que
habían capitulado, era obligado respetar vidas, haciendas y patrimonio
cultural, hecho que, lejos de observarse, fue ignorado, llevándose a cabo
todo lo contrario. Hizo referencia a las pinturas españolas robadas que
actualmente se encuentran en distintos museos franceses, ingleses y
norteamericanos y, también, en colecciones particulares.
Se apoyó en cincuenta imágenes seleccionadas de entre las expoliadas,
explicando los detalles artísticos de cada obra, su significado, autoría,
procedencia y lugar donde se encuentran. Mostró, también, imágenes de
iglesias y conventos, sobre todo sevillanos, señalando los espacios que
ocuparon las obras de arte o, en algunos casos, los huecos aún hoy
existentes. Mencionó el diccionario artístico de Cea Bermúdez y, como
basados en éste, los franceses iban ya, previa selección, a por las obras
-particularmente de Murillo- a costa de lo que fuera, incluso la vida de
algunos clérigos que mostraban su oposición al robo. Citó cuadros tan
emblemáticos y valiosos como El juicio final y El aguador de
Sevilla. Igualmente, hizo hincapié en que aquel expolio pictórico fue
extensivo a la escultura, orfebrería y otros valores. También explicó como
un considerable número de obras de arte pictóricas sevillanas fueron
salvadas gracias a que se enviaron a Cádiz enrolladas en el interior de unos
cilindros de plomo que fueron enterrados hasta que se produjo la retirada de
las tropas francesas.
Esta interesante conferencia, en la que fue tratado un tema hasta ahora
inédito en lo relacionado con la Conmemoración del Bicentenario, puso de
manifiesto la realidad de las actitudes de los franceses durante la
invasión, la magnitud del robo y el daño tan irreparable causado a España.
Una vez terminada la exposición, fue establecido un turno de preguntas entre
las que surgió la de si era posible reclamar lo expoliado, a la que el
profesor Valdivieso apuntó que ya fue intentado, aunque de forma poco
contundente, incluso haciendo referencia a la UNESCO, pero que consideran
que al haber transcurrido doscientos años los delitos ya han prescrito.
